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20 de julio de 2023

“El libro definitivamente va a salir”: Laura Ardila Arrieta

“El libro definitivamente va a salir”: Laura Ardila Arrieta

Eduardo Mestre: ¿Hoy existe la posibilidad de que La costa nostra no se publique?

Laura Ardila Arrieta: Estos días han sido caóticos, han estado llenos de retos, de mucha tensión. No estoy acostumbrada a ser el centro de la noticia, no es algo que me guste, no es algo que disfrute. Por otro lado, están activadas estas bodegas de gente vinculada a los Char y a sus contratistas, los Daes. Pero, también, con el correr de los días se han ido como abriendo una cantidad de puertas y han ido empezando a aterrizarse unas posibilidades bonitas de publicación. A estas alturas mi punto es, lean el libro, júzguenlo, critíquenlo, acábenlo si quieren, pero déjenlo salir. Entre más información tengamos es mucho mejor para todos como sociedad. Ese es el espíritu de estas personas generosas que me están apoyando y que están caminando conmigo. El libro definitivamente va a salir a la luz y yo espero tener pronto noticias como concretas sobre cómo va a ser.

EM: Esas bodegas que mencionas han estado insinuando que tú tienes una agenda política. Entre otras bajezas, han puesto a circular una foto tuya con Diógenes Rosero, que en las elecciones pasadas fue candidato a la alcaldía de Barranquilla por la Alianza Verde.

LAA: Yo no he estado atenta al detalle de lo que dicen las bodegas, aunque sí he estado muy pendiente de cualquier tipo de mensaje agresivo, por recomendación de la FLIP. Lo que he logrado ver es lo típico de las bodegas: cogen una imagen mía en un evento público, en una tertulia pública en la que estaba sentada al lado de quien era el director de la MOE en el Atlántico y hacen unas asociaciones falsas. No voy a darles explicaciones a las bodegas, porque no son personas con genuino interés de preguntar. Yo invito a quien pueda tener como algún interés sobre mi trabajo, sobre mis cercanías, a que googlee, a que se fije cuál ha sido mi trabajo. Si me quieren graduar de petrista, me parece que tienen que ver cuál ha sido mi cubrimiento. Repito: si hay alguien que genuinamente tenga interés, que me conceda el privilegio de conocer mi trabajo y darse cuenta de que no tengo ningún tipo de filiación política. Eso no lo prueba lo que yo diga, sino lo que ha sido mi ejercicio periodístico.

Ahora, más allá de sus mensajes, llama la atención en qué momento empiezan a activarse. Yo creo que eso es lo llamativo para analizar la situación. Esto ocurre justo cuando empieza a fortalecerse un respaldo público, no a mí, no al libro, sino a la libertad de expresión. Basta una revisada para ver a quiénes alaban estas cuentas y con quién tienen un vaso comunicante.

También me han acusado de querer sacar el libro en época de elecciones. Me parece absurdo el argumento, porque creo que todos los periodistas -seguramente tú también- queremos leer lo que va a pasar en estas elecciones y contarlo. Todos estamos buscando información sobre los candidatos. O sea, el momento para mostrar información a la gente y a los ciudadanos sobre sus candidatos es justamente antes de elecciones. Lo que pretende el libro no es más que la gente tenga acceso a una información. Quizá eso le ayude a algunos a ejercer su derecho al voto de manera más informal con más criterio.

EM: Los que insinúan que eres petrista ignoran que, poco antes de la censura, tú estabas metida en un debate con Margarita Rosa de Francisco. Sacaste una columna en El Espectador respondiéndole al famoso tiktok donde ella critica al periodismo.

LAA: Pero, además, he hecho todo un cubrimiento sobre la Presidencia y durante las elecciones hice muchas revelaciones sobre ciertas alianzas de la campaña petrista en la región Caribe, con grupos políticos cuestionados como el de los ñoños o el de Eduardo Pulgar.

EM: ¿Y lo que te pasó a ti no refuerza el argumento de la Mencha? ¿No queda demostrado que los grandes poderes controlan totalmente qué se dice y qué no?

LAA: No. Por el contrario, lo que yo intenté decir en esa columna es que las críticas generalizadas al periodismo no correspondían a la realidad, y creo que lo que ha pasado alrededor del tema del libro así lo prueba. Aquí hubo una decisión de una corporación muy poderosa y al frente lo que ha habido ha sido una reacción de una cantidad de medios de comunicación manifestándose en libertad contra ese silenciamiento. No he visto hasta ahora ningún medio de comunicación que esté celebrando este silencio. Esto ratifica que estamos en una situación compleja en el periodismo, en un momento de descrédito, si se quiere bien ganado. Es urgente abrir un debate sobre la calidad del periodismo, pero, al tiempo, defender el valor superior, que es la libertad de expresión. Después hablamos de la calidad, después hablamos de otras cosas, pero primero es la libertad para que todos podamos expresarnos.

EM: O sea que la reacción frente a la censura en tu contra muestra que hay una independencia del periodista frente al poder económico. LAA: Más que independencia, yo diría que es una defensa muy comprometida de la libertad de expresión, de la palabra. Hay unos colegas generosísimos ponderando mi trabajo y quienes han conocido esta investigación también ha expresado públicamente que conocen de esa rigurosidad, pero sobre todo he visto colegas defendiendo el valor de la libertad. Ese es mi punto. No es que amen al libro, sino que salga.

EM: Ese solo punto ya es un acto de valentía. ¿De dónde sacas ese valor?

LAA: Yo no sé. Hay momentos de la vida que demuestran de qué está hecho uno. Hay situaciones que te obligan a actuar de una u otra manera y a dejar claro quién eres y en qué crees. Yo sabía que esto iba a tener un costo, yo sabía que no sería fácil, pero nunca dudé de que esto tenía que hacerse público. Si eso se llama valentía, pues bien, pero es que los colombianos en general a cada rato tenemos que sortear este tipo de circunstancias, porque este es un país profundamente desigual. En el trabajo, en la vida personal, en el acceso a las oportunidades los colombianos siempre nos enfrentamos a desigualdades. En este caso yo estoy en una absoluta desigualdad frente a una corporación muy poderosa y frente a unos señores muy poderosos que intento retratar. El único poder con el que yo creo que cuento que es el poder de la palabra y el poder de mi trabajo. Yo creo que hay una cantidad de gente también dispuesta enfrentar cualquier miedo con tal de defender lo que uno cree que es decente.

EM: Justo antes de hacer pública esta censura, tú pusiste un tuit citando un poema de Jorge García Usta, un maestro del periodismo caribe. Es un texto de esperanza, que en todos los versos repite la frase “vendrá la música”. En tu caso, ¿vendrá la música?

LAA: Sí, yo creo que viene la música. Así suene cursi, hay que intentar convertir las situaciones adversas en oportunidades y tratar de ver lo lindo de la vida. Yo sé que suena como cursi, pero además siento que con el libro ha pasado algo muy especial y es que ya no es un tema alrededor del libro, sino es un tema alrededor de una causa. La causa de la palabra, como decía la carta de los 88 artistas, intelectuales y autores. Nosotros trabajamos con la palabra. Alrededor de la defensa de la palabra y de su libertad siempre se forma una comunidad ética. Tú y yo podemos tener diferencias, pero hay valores y situaciones que nos unen y nos hermanan. La libertad es un valor absolutamente fundamental en la sociedad. Yo sí creo que se viene un momento especial, yo tengo todo mi entendimiento en que el libro va a salir y que va a salir de una forma incluso más poderosa, en el buen sentido, porque va a salir con el acompañamiento de una gente que cree mucho en que esta información tiene que ver la luz, más allá de que estén de acuerdo con ella.